Sobre empatías y egoísmos

Empatía: Identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro.

En resumen, lo que la Real Academia Española quiere decirnos es que la palabra empatía significa  "ponerse en el lugar del otro". Así de simple y así de complejo, así de fácil y así de difícil. No me vengan a discutir que no es difícil porque no les creo. Siempre está  el egoísmo como nuestro nuestro aliado y nuestros malditos asuntos personales en primerísimo primer plano. 
Hablemos primero de nuestros amigos los empáticos. Aquellas personas maravillosas que siempre están pensando en las reacciones, sentimientos, sueños y miedos del otro. Si lo llevamos al extremo puede ser perjudicial para uno mismo y ni hablar de lo que ocurriría  si alguien con malas intenciones se aprovecha de una persona de estas características especiales.
Están los espectadores, aquellas personas que observan las vidas de los demás y no se hacen cargo de sus defectos ni de sus problemas. Creen llamarse "Maduros" pero no son capaces de tomarse un minuto para mirarse al espejo y analizar por qué la vida pasa y siguen parados en el mismo lugar. Los jueces, los verdugos, los que no pueden decir las palabras "Perdón", "Tenés razón" ni "Gracias" en un contexto serio. Aquellos que no agachan la cabeza ni reconocen los errores, aquellos que regalan, derrochan, malgastan y vomitan palabras y sentimientos a cualquier ser humano que los mire a los ojos: los falsos. (egoístas al mango) De esos hay muchos, yo los conozco. 
Considero que a lo largo de mi vida tuve dos momentos especiales en los que fui egoísta, lo reconozco y me arrepiento. (o no) Ese egoísmo me llevó a perder a algunas personas importantes (o no) y a que otras personas se hicieran cargo del problema, pero ¿alguien hubiese hecho lo mismo por mí?
Entonces, con más dudas que certezas, me confundo y me planteo las siguientes preguntas cada mañana:

1- ¿Qué fue lo último que hice por mí? 
2- ¿Qué fue lo último que hice por otra persona? 


Comentarios

  1. Te había escrito un super testamento, pero cuando fui a comentar me tiró error. Se va a cagar.
    Ja, bueno voy a tratar de reconstruir lo que dije.
    Primero, me llegó de muchas formas...
    Digamos que conocí a muchos de esos jueces verdugos, con menos empatía que un zapato, quienes se especializan en hacer guerras psicológicas a quien no les cae bien. Inútil portarse como una persona decente, ayudarlos, prestarles favores, etc.. cuando tengan una oportunidad de humillarte, seguramente lo van a hacer.
    Mucha gente que yo quería se alejó de mí por culpa de mi "inmadurez" que no era más que inseguridad y dificultad para encontrar caminos. Hoy esas personas, de tan maduras que eran, se encuentran en el mismo lugar y en las mismas situaciones estancadas que hace años. Por mi parte creo que me fue mejor, traté de cambiar para bien y hoy mi vida (buena o mala) es muy distinta.
    También cometo errores, casi todos los días, algunos muy graves. Tengo la capacidad de reconocerlos, pero puertas para adentro por ahora. Sí, fui muy egoista y lastimé a gente que quería mucho. Por culpa de eso perdí la amistad de algunos, y parte del afecto de otros.
    Todos los días trato de que eso no vuelva a pasar nunca más.
    Pero que hay gente de mierda, la hay, eso siempre!

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  2. Vuelvo a leer esto tres años después y me identifico muchísimo con mi presente. Es como si el tiempo se hubiese congelado, las mismas situaciones pero otra forma de sentirlas. Esto es, lo que antes me hacía feliz a la vez me hacía sentir culpable porque me sentía egoísta. Hoy me toca lidiar con quienes me creen egoísta pero por fin puedo sentime LIBRE. Libre para hacer lo que siento, para disfrutar lo que amo, para conocer lo que alguna vez temí. Hoy comprendí que "LIBERTAD NO ES EGOISMO".

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