Opinión: ¿Existen límites en la publicación de imágenes?



En mi opinión sí existen límites en la publicación de las imágenes ya que están en contacto directo con algunas cuestiones morales de cada individuo.

Estos motivos que ponen en jaque nuestros valores y pensamientos, varían de una persona a otra dependiendo de distintos factores como la edad, clase social, educación, lugar de nacimiento, sexo, etc.

Cada ser humano puede presentar cambios en su propia moral con el paso del tiempo. Hay cosas que en algún momento no nos molestaban o incomodaban y ahora sí. Por ejemplo: a una mujer que fue recientemente madre le impactará terriblemente ver una foto de un niño o niña agonizando, como lo es la fotografía "El cuento de Omayra". Primero, existirá la impresión. Esos ojos negros, saber que algunos minutos después falleció es impactante. Después aparecerá el planteo de por qué el fotógrafo no la ayudó a salir.



Otra imagen de similar padecimiento es "La niña y el buitre". Se puede decir que se está retratando una realidad desconocida por muchos y el deber del periodista es dar a conocer la verdad de las cosas. ¿Se puede publicar en un medio de comunicación tanto sufrimiento sin hacer nada al respecto? Y por otro lado, ¿Por qué el fotógrafo debe cumplir el papel de Dios o rescatista?

Sin lugar a dudas, existen muchas realidades por mostrar aunque algunas sean poco felices. Lo que pienso es que si la imagen tiene un objetivo claro, definido y “moralmente correcto”, entonces está bien que se publiquen.

Hay imágenes innecesarias, como "La última foto de Diana", que el único sentimiento que trae consigo es el morbo. El último flash antes de su muerte. El morbo vende muchas revistas, es cierto. El morbo atrae lectores y clientes. Y ahí es donde se une el periodismo y la publicidad, y mucho antes también estaban unidos.



No es noticia que los medios gráficos subsisten gracias a la publicidad. No es noticia que las agencias de noticias y publicitarias exigen creatividad. Lo nuevo vende, al igual que lo morbo, al igual que el sexo. Lo llamativo, lo cuestionado, lo tabú. ¿El objetivo? Que se hable del tema, no importa como, si se habla bien o se habla mal no importa. Pero si se habla, el producto es más popular. Eso buscan las agencias.

Otro tipo de publicaciones son aquellas que van por una idea, que defienden valores. Un ejemplo es la imagen de la “Campaña contra homofobia” presentada en Italia. Lógicamente se busca impactar, pero también se intenta grabar un mensaje, una idea, el proyecto de cambiar algunas morales.

"La censura del 11 de septiembre" habla de una serie de imágenes innecesarias. El mundo entero tuvo bastante con los atentados, viendo como miles de personas se tiraban desde lo más alto de las Torres Gemelas para morir antes de tocar el piso, imaginando todos los que quedaron dentro, rezando para que no esté un familiar adentro. No es necesario ver imágenes de los cuerpos mutilados. La noticia es otra.

Un atributo que hace que un hecho sea más impactante o no para las personas es la temporalidad de las noticias. Si bien "La heroína de Minsk" es impactante, no deja de ser una imagen en blanco y negro, algo lejano para las generaciones 3.0 y los tiempos de hoy. Tranquilamente puede estar publicada en un libro de historia o en la tapa de un diario si tiene algo que contar que sea trascendental para la humanidad.

Si hay una imagen que publicaría sin lugar a dudas es la de “Abu Ghraib”, por el simple hecho de mostrarle a los lectores que no todos los norteamericanos no son el emblema mundial que dicen ser, ni el ejemplo para el mundo y que en su “superioridad” le quitan derechos a otras personas. Es realmente chocante ver como tratan a otros seres humanos que no comparten su nacionalidad.

La fotografía de Brooke Shields desnuda es algo que provoca controversia, sobre todo en la actualidad donde hay muchos casos de pedofilia a nivel mundial. Hoy en día las fotos circulan libremente por Internet, facilitando secuestros y violaciones en muchos casos. Seguramente para la época del book no había tantos casos conocidos, ni el mundo estaba tan enfermo públicamente.

De un equilibrio, de eso se trata. Las sociedades cambian constantemente. Cambia el lector, cambian las noticias y cambian las morales. Hay límites grupales, hay límites individuales y son muchas las preguntas que pueden formularse antes de hacer click con la cámara, antes de elegir la foto que va al diario y también a la hora de comprarlo.

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